EL ÉXITO DE LAS FERIAS DE BUCEO Y EL MEDIO AMBIENTE

Actualmente ya nadie duda de que el buceo es una actividad en auge y que cada año se incrementa el número de practicantes. Es una buena manera de conocer unos ecosistemas y unos paisajes que hasta hace pocas décadas solo se podían estudiar de una manera indirecta. Pero ahora surge la pregunta, ¿Qué impacto tiene el buceo en el medio ambiente marino?

Una prueba del éxito de esta actividad son las numerosas ferias y certámenes dedicados a ella que se realizan alrededor del mundo.

A nivel español la más importante es el MEDITERRANEAN DIVING que se celebra anualmente en Cornellà de Llobregat (Barcelona) en la que este año 2018 han participado más de 140 empresas procedentes tanto de España como de Tailandia, México, Azores o Maderia, entre otros países.

Buceo Carey es un visitante asiduo de Mediterranean Diving. Está ubicado en Baja California Sur.

Durante un fin de semana pasaron más de 15.000 personas para conocer las últimas novedades en cuanto a material de buceo, de cámaras fotográficas o los destinos turísticos más interesantes en los que pasar unos días buceando.

Según datos del Consejo Superior de Deportes en España hay unas 26.000 licencias federativas a las que hay que añadir un número muy superior de practicantes que tienen títulos emitidos por otras certificadoras internacionales como PADI, SSI o ACUC y los buceadores procedentes de toda Europa que durante todo el año visitan el litoral español.

A medida que el buceo se ha hecho más popular la gente ha perdido el miedo a sumergirse en el mar atraídos por la belleza de los paisajes y de los organismos marinos, por la exploración de un medio ambiente distinto, por la posibilidad de hacer fotografías muy interesantes y, ¿por qué negarlo?, algunos también por el postureo y por la vanidad de hacerse selfies rodeado de peces. Ya es habitual ver a buceadores con palos en cuyo extremo hay pequeñas cámaras fotográficas o de vídeo y que están grabándose continuamente durante una inmersión. Ellos se convierten en los auténticos protagonistas de su película cuando comparten las imágenes por las redes sociales.

Últimamente se están oyendo voces acusando al buceo de ser una de las causas principales de la degradación de los fondos marinos litorales. En algunos destinos turísticos que atraen a gran número de aficionados a las actividades subacuáticas se puede observar una reducción de las poblaciones de los organismos más frágiles que viven en el fondo. Hay quién aprovecha esta situación para culpar a los buceadores de la degradación del fondo marino ignorando, a menudo, que esto ocurre también en zonas mucho menos concurridas y el grave impacto de los contaminantes, del exceso de sedimentos, de las especies invasoras o de la acidificación del mar, por ejemplo.

Una colonia de gorgonia roja totalmente invadida por algas que asfixian a los pólipos.

Si no se vigila, durante el buceo es fácil romper gorgonias y corales debido a los golpes dados con las aletas y con las botellas, se puede molestar a ciertas especies de peces o producir una excesiva concentración de burbujas en el interior de las cuevas más frecuentadas. Estas son situaciones que pueden corregirse fácilmente. Afortunadamente  en muchos lugares ya se está haciendo. Es tan simple como que el buceador siga unas mínimas normas para evitar la degradación ambiental, que los centros de buceo y sus guías tomen conciencia del problema y que corrijan las actitudes perjudiciales de algunos de sus clientes y, por supuesto, que éstos acepten las sugerencias y las críticas cuando realicen algo incorrecto.

Esta manera de hacer las cosas las he visto en lugares tan frecuentados como México, en el Mar Rojo o en los arrecifes del Pacífico y, lamentablemente, mucho menos en España.  Aquí el miedo a perder algún cliente o una despreocupación de los centros de buceo hace que, a menudo, no se avise a los submarinistas que actúan incorrectamente. La experiencia me ha demostrado que si se hace de buenas maneras los clientes acaban agradeciéndolo y el medio ambiente marino también.

El buceo es una actividad extraordinaria que está contribuyendo a que la gente conozca los paisajes submarinos y a que sea consciente de los problemas que afectan los ecosistemas litorales. Esta sensibilización es un paso fundamental para la preservación del medio marino.