Los cañones submarinos

Los cañones submarinos, conocidos en inglés como “submarine canyons”, son profundas gargantas abiertas en el talud, generalmente perpendiculares a la línea de costa, que tienen fuertes pendientes. Estos estrechos valles comunican la plataforma continental con los grandes fondos marinos.

Un reportaje de Manuel González – BIOIMATGE

Estas imágenes fueron grabadas por los tripulantes del submarino científico JAGO GEOMAR durante las campañas de investigación de los fondos del cañón del Cabo de Creus realizadas por el ICM-CSIC.

La dificultad que entraña la observación directa y la realización de estudios sobre la vida marina de las zonas profundas hace que todavía no se conozcan muchos aspectos de ella. Un buen ejemplo es la gran cantidad de especies que todavía se espera descubrir, principalmente dentro de las formas de vida más simples.

Para observar y obtener imágenes reales de los fondos marinos  a profundidades que superen los 100 mtrs se requiere de aparatos y tecnologías especiales.  Básicamente los equipos son los denominados ROV, vehículos dirigidos desde la superficie y que van provistos de cámaras y sensores para el registro de datos oceanográficos y toma de muestras, por otra parte están los submarinos de observación e investigación tripulados por dos o tres personas.

Este es el caso del Jago, un submarino científico del equipo IFM/GEOMAR que, dentro del proyecto Life+ Indemares, el Instituto de Ciencias del Mar de Barcelona utilizó en distintas ocasiones para estudiar los fondos de la Costa Brava.

Los cañones submarinos son profundas gargantas abiertas en el talud, generalmente perpendiculares a la línea de costa, las cuales tienen fuertes pendientes. Estos estrechos valles comunican la plataforma continental con los grandes fondos marinos.

El cabo de Creus tiene una estrecha plataforma continental. A unos 100 mtrs de profundidad se encuentra el inicio de un cañón que se dirige hacia el Este y llega a los 2000 mtrs de profundidad.

La corriente marina Liguro-Provenzal recorre el golfo de León en dirección contraria a las agujas del reloj y aporta a las aguas próximas al cabo de Creus  una gran cantidad de nutrientes procedentes del río Ródano y de otros ríos más pequeños.

La dinámica marina específica de esta zona y los nutrientes disueltos en el agua permiten el desarrollo de densas poblaciones de fitoplancton que son el alimento indispensable para otros organismos planctónicos y  la base de  una red trófica altamente productiva.

Entre los innumerables estudios y observaciones sobre las comunidades marinas de la plataforma continental realizadas por los científicos del proyecto Life+ Indemares cabe destacar el estudio de una de las comunidades marinas de corales de aguas frías mejor conservadas del Mediterráneo y en las que se halla una gran cantidad de colonias de las  especies  Madrepora oculata y Lophelia pertusa, entre otras.

Estas comunidades tienen una gran importancia ecológica puesto que forman estructuras tridimensionales en las que muchos organismos encuentran alimento,  refugio y un lugar donde reproducirse. Esta gran cantidad de invertebrados atrae a otros invertebrados y a muchos peces.

Aunque estos arrecifes profundos tienen un papel transcendental en el ciclo de la vida marina una buena parte de estas comunidades ha desaparecido debido al impacto de las actividades humanas.